Acceso al crédito en Chile: Lecciones de la Encuesta Longitudinal de Empresas
Fecha de emisión
Septiembre 2026
Tema
Empleo;
Crédito;
Mercado Financiero;
Préstamo Bancario;
Financiamiento de la PYME;
Mercado de Crédito;
Formación de capital;
Fuerza Laboral;
Acceso al Financiamiento
Código JEL
G32 - Financing Policy • Financial Risk and Risk Management • Capital and Ownership Structure • Value of Firms • Goodwill;
G38 - Government Policy and Regulation;
G53 - Financial Literacy
País
Chile
Categoría
Notas Técnicas
Chile cuenta con uno de los sistemas bancarios más profundos de América Latina, pero persisten restricciones relevantes de acceso al crédito para una parte del sector empresarial, especialmente entre las mipymes. A partir de datos de la Encuesta Longitudinal de Empresas (ELE) para 2015, 2017 y 2022, este estudio analiza los determinantes de la demanda de crédito, la aprobación de solicitudes, el uso de garantías estatales, el costo del financiamiento y la percepción empresarial de la falta de financiamiento como obstáculo al crecimiento.
Los resultados muestran que menos de un tercio de las empresas solicita crédito bancario, lo que sugiere que la demanda insatisfecha no es generalizada. La probabilidad de solicitar financiamiento aumenta con el tamaño, la antigüedad, la condición exportadora y la inversión en activos fijos, mientras que disminuye cuando las empresas cuentan con mayor liquidez, pertenecen a grupos empresariales o utilizan recursos propios. Esto indica que muchas firmas recurren al crédito cuando enfrentan necesidades concretas de inversión o expansión, pero también cuando anticipan razonablemente que pueden ser aprobadas.
Por el lado de la oferta, las empresas de menor tamaño enfrentan una menor probabilidad de aprobación y mayores tasas de interés, aun controlando por características financieras y de desempeño. Las micro y pequeñas empresas pagan tasas significativamente superiores a las grandes, lo que refleja una combinación de mayor opacidad informativa, mayores costos fijos de evaluación y monitoreo, y posibles diferencias en el perfil de riesgo. En contraste, la antigüedad, la pertenencia a un grupo empresarial, la rentabilidad, la inversión y el crecimiento del empleo mejoran las condiciones de acceso.
El estudio también encuentra que las garantías estatales cumplen un rol relevante, aunque imperfecto. La elegibilidad para garantías no tiene un efecto directo generalizado sobre la aprobación del crédito, pero sí reduce la desventaja relativa de las microempresas. Además, el uso efectivo de avales o asistencia estatal se concentra en mipymes y empresas con menor disponibilidad de garantías propias, y contribuye a reducir el costo del financiamiento. Sin embargo, la asignación de estos instrumentos parece favorecer a empresas con mejores antecedentes financieros.
Los hallazgos sugieren que hay oportunidades para mejorar la focalización de los instrumentos de apoyo en empresas con restricciones financieras genuinas: firmas con proyectos productivos viables, limitada disponibilidad de recursos propios y dificultades objetivas para cumplir con requisitos de información o garantías. Asimismo, seguir avanzando con mecanismos que reduzcan la opacidad informativa de las empresas, mejorar sus capacidades financieras y revisar el diseño operativo de los programas de garantía para equilibrar prudencia crediticia, adicionalidad y alcance hacia empresas con mayor potencial pero menor acceso al sistema financiero formal.
Los resultados muestran que menos de un tercio de las empresas solicita crédito bancario, lo que sugiere que la demanda insatisfecha no es generalizada. La probabilidad de solicitar financiamiento aumenta con el tamaño, la antigüedad, la condición exportadora y la inversión en activos fijos, mientras que disminuye cuando las empresas cuentan con mayor liquidez, pertenecen a grupos empresariales o utilizan recursos propios. Esto indica que muchas firmas recurren al crédito cuando enfrentan necesidades concretas de inversión o expansión, pero también cuando anticipan razonablemente que pueden ser aprobadas.
Por el lado de la oferta, las empresas de menor tamaño enfrentan una menor probabilidad de aprobación y mayores tasas de interés, aun controlando por características financieras y de desempeño. Las micro y pequeñas empresas pagan tasas significativamente superiores a las grandes, lo que refleja una combinación de mayor opacidad informativa, mayores costos fijos de evaluación y monitoreo, y posibles diferencias en el perfil de riesgo. En contraste, la antigüedad, la pertenencia a un grupo empresarial, la rentabilidad, la inversión y el crecimiento del empleo mejoran las condiciones de acceso.
El estudio también encuentra que las garantías estatales cumplen un rol relevante, aunque imperfecto. La elegibilidad para garantías no tiene un efecto directo generalizado sobre la aprobación del crédito, pero sí reduce la desventaja relativa de las microempresas. Además, el uso efectivo de avales o asistencia estatal se concentra en mipymes y empresas con menor disponibilidad de garantías propias, y contribuye a reducir el costo del financiamiento. Sin embargo, la asignación de estos instrumentos parece favorecer a empresas con mejores antecedentes financieros.
Los hallazgos sugieren que hay oportunidades para mejorar la focalización de los instrumentos de apoyo en empresas con restricciones financieras genuinas: firmas con proyectos productivos viables, limitada disponibilidad de recursos propios y dificultades objetivas para cumplir con requisitos de información o garantías. Asimismo, seguir avanzando con mecanismos que reduzcan la opacidad informativa de las empresas, mejorar sus capacidades financieras y revisar el diseño operativo de los programas de garantía para equilibrar prudencia crediticia, adicionalidad y alcance hacia empresas con mayor potencial pero menor acceso al sistema financiero formal.
NO