El transporte público desde una perspectiva de género: Percepción de inseguridad y victimización en Asunción y Lima
Date
Nov 2016
La inseguridad es la principal preocupación de los ciudadanos en la región. El crimen y la violencia distorsionan la asignación de recursos de los gobiernos, de las firmas, y alteran las rutinas de los ciudadanos. Este estudio analiza si el crimen o el miedo alteran las decisiones óptimas de movilidad de las mujeres, en qué medida y qué políticas podrían mejorar esta situación. Se estudia la seguridad en el transporte público utilizando una metodología innovadora al considerar tanto a usuarias como no usuarias del transporte público en Asunción (Paraguay) y Lima (Perú), para no sesgar los resultados como en otros estudios existentes. Se concluye que tanto la percepción como la situación de inseguridad de la mujer en el transporte público, especialmente en Lima, se encuentran entre las más altas de América Latina. Esto condiciona las opciones de las mujeres acerca del transporte público, afectando directamente su movilidad y causando mayor pérdida de tiempo y mayores costos. Utilizando métodos cuantitativos encontramos que, por un lado, cuanto mayor es la confianza en las instituciones y la percepción de seguridad en la zona de residencia, mayor es la percepción de seguridad en el transporte público y, por otro lado, cuanto mayor es el tiempo de viaje y cuanto más joven es la pasajera, mayor es la probabilidad de que una mujer sea víctima o presencie un delito en el transporte público. Hay factores relacionados con la calidad de transporte público que también inciden en la percepción y situación de inseguridad de las mujeres. Algunos números sobresalientes señalan que el 78% de las mujeres que usan habitualmente el transporte público en Lima y el 24% de las usuarias en Asunción fueron víctimas o presenciaron un delito en el transporte en los últimos 12 meses y que las ofensas sexuales representan un problema presente en la vida cotidiana de las mujeres. Por último, es significativamente alto el subreporte de delitos contra la mujer en el transporte público, ya que más del 70% no denuncia el hecho.