¿Qué hay de Nuevo en el Nuevo Regionalismo en las Américas?
Date
Aug 2001
Editor
INTAL
Las fuerzas centrífugas de la globalización económica en los años noventa circularon paralelas con las centrípetas de la regionalización. Aunque aparentemente parecían dirigirse en direcciones opuestas, las dos fuerzas reflejaban dimensiones complementarias del dinámico desarrollo del mercado capitalista. La conclusión de la Ronda Uruguay y la creciente corriente de asociación en la Organización Mundial del Comercio (OMC) fue acompañada por una situación en la cual los esquemas de integración regional se volvieron un hecho común. En efecto, prácticamente todos los miembros de la OMC pertenecen en la actualidad a uno o más acuerdos regionales. América Latina es un buen ejemplo de estas fuerzas duales. Entre mediados de la década de los años ochenta y noventa la región redujo unilateralmente de alrededor del 40% al 12% el promedio de su arancel externo. También participó activamente de la Ronda Uruguay y hacia el final de la década todos los países latinoamericanos eran miembros de la OMC. Mientras tanto, se originaba una corriente paralela de nuevos acuerdos de integración y de libre comercio recíproco, que sumaron alrededor de veinte. Estas tendencias fueron acompañadas por un promedio de crecimiento fuerte del comercio internacional en los años noventa y un aumento marcado del comercio intrarregional. Este trabajo pretende fundamentar que la reciente ola de integración regional en América Latina es efectivamente un Nuevo Regionalismo, bastante diferente del viejo, y por lo tanto merecedora de una perspectiva mas amplia que en el pasado.